Con la participación de cerca de 300 personas, en su mayoría mujeres de distintas edades, se llevó a cabo el foro “Dirigentas que transforman: Hacia una participación política libre de violencia” en Chalco de Díaz Covarrubias, Estado de México. El encuentro reunió a liderazgos políticos y sociales con el objetivo de fomentar el diálogo, la reflexión y la organización en torno a la participación de las mujeres en la vida pública.
El evento fue encabezado por la secretaria general de Morena, Carolina Rangel Gracida, y la diputada federal Anais Burgos, quien además preside la Comisión de Igualdad de Género en la Cámara de Diputados. Ambas coincidieron en la importancia de abrir espacios donde las mujeres puedan compartir experiencias, construir redes y fortalecer su presencia en la política.
Durante su intervención, Anais Burgos destacó el valor de estos foros como puntos de encuentro entre dirigentas, activistas y ciudadanas, donde se generan referentes y se visibilizan historias que inspiran a nuevas generaciones. Por su parte, Carolina Rangel subrayó que la participación política de las mujeres no debe entenderse como una concesión, sino como una conquista histórica derivada de las luchas feministas.
“Si no es feminista, no existe la Cuarta Transformación”, afirmó la dirigente, al recalcar que la igualdad de género es un eje fundamental del proyecto político actual. En ese sentido, también se abordaron los avances logrados en los últimos años, como la integración de gabinetes paritarios durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y el impulso a reformas en materia de igualdad bajo la administración de Claudia Sheinbaum Pardo.
No obstante, también se reconoció que persisten desafíos importantes. Durante el foro se señalaron las brechas históricas en la representación política, recordando que en más de un siglo ha habido más de 500 gobernadores hombres frente a apenas 22 mujeres en ese cargo. A pesar de ello, se destacó que actualmente hay 13 gobernadoras en funciones, lo que refleja un avance significativo, aunque aún insuficiente.
El formato del encuentro permitió un diálogo abierto entre ponentes y asistentes, quienes compartieron inquietudes y propuestas sobre cómo avanzar hacia una participación política libre de violencia. Entre los temas abordados destacaron la necesidad de fortalecer la organización comunitaria, impulsar la incidencia feminista en espacios públicos y garantizar condiciones equitativas para todas las mujeres, especialmente las más vulnerables.
El foro concluyó con un llamado a mantener la movilización y la construcción colectiva como herramientas clave para consolidar un entorno más justo e incluyente. La jornada dejó claro que, si bien se han logrado avances importantes, la lucha por una participación política plena y libre de violencia sigue siendo una tarea en proceso.
